Mi momento de relajación


Desde septiembre que volví a practicar yoga, no he sentido mejor momento de relajación, he dado con lo que me gusta, lo que me hace sentir bien y además ayuda a definir mi cuerpo, hoy os cuento unos trucos para disfrutarlo a tope.


Desde hace meses, hago yoga cuando puedo en Madrid, que es poco la verdad, pero normalmente en los viajes, el momento de practicar yoga es mi momento de relajación, de dejar todo atrás, de no pensar en nada. Es mucho más poder de concentración que cualquier otra cosa, la fuerza, las ganas y la constancia lo es todo, el único límite en el yoga eres tú mismo.



  • Pruebalo para saber si es lo tuyo. Practica yoga si de verdad te gusta, si de verdad quieres conectar contigo misma.
  • Respira. En el yoga la respiración es súper importante, practícala, haz ese ruido tan característico de las clases de yoga, porque la manera que llegarás a una relajación perfecta.
  • No se trata de conseguir ciertas posturas, se trata de sentirte bien, un día llegarás, de repente y solo tú y tu cuerpo decidiréis cuando será ese día.
  • Conecta. En esta vida que llevamos tan acelerada, sacar un rato para nosotros es fundamental, conectar con nuestro cuerpo y nuestra mente y escucharlo nos puede dar muchas claves de nosotros mismos, yo con el yoga he aprendido a saber donde está el límite de mi cuello y espalda, después de mi lesión en un vuelo, en cuanto hacía un mal movimiento ya estaba sin poder moverme, he mejorado mucho en ese aspecto.
  • En compañía. Practícalo con quien mejor te haga sentir, en mi caso suelo hacerlo sola en los viajes, si coincidió con una amiga lo hacemos juntas, porque nos reímos, nos ayudamos, nos damos claves y es genial compartirlo, en casa es algo que me gusta compartir con Saioa (que lo hace mejor que yo).
  • Meditación. Para llegar a la meditación, sí tengo que estar sola o en una clase en total calma, lo he conseguido frente al mar, con mi música favorita de Mirabai Ceiba (si queréis otro día hablo de música para practicar yoga) muy bajita y el sonido de la naturaleza, lo he logrado, he logrado abrir los ojos y decir GUAU, no sabes cuanto tiempo había estado así, porque mi concentración estaba toda en mi misma, en mi respiración, he sentido realmente que no he pensado en nada más, y aseguro que da una energía, un descanso y una paz, que se nota durante todo el día, estás mucho mejor y más activo, a la vez que relajado.
  • Yoguing, y después del yoga o de tu momento de relax abre un yogur, de los de toda la vida, de cristal y disfrútalo, es tu momento, puedes hacer yoga o no, pero disfruta de los momentos para ti, tu tiempo y tu espacio, mente en blanco y un delicioso yogur. En mi caso, me trasladan a mi niñez, son los yogures de mi infancia.



*Post en colaboración con La Lechera.




Share:

0 comments

Gracias por tu comentario, nos ayuda a crecer